martes, 29 de enero de 2013

Cómo Hablar con los Muertos

Creación propia publicada en creepypastas.com

¿Extrañas mucho a alguien que ya no está entre nosotros? ¿Me creerías si te digo que hay una forma de volver a hablar con esa persona? ¿Qué estás dispuesto a hacer para volver a ver a un ser querido?  Quizá debas meditar un poco esta última pregunta, porque puede ser la última que te plantees.
Existe una barrera que separa el mundo de los vivos y el mundo de los muertos, pero eso no significa que no pueda romperse o debilitarse. Eso es lo que voy a enseñarte a hacer. Esta barrera se hace más delgada a las 3.00 a.m. , por lo que el ritual debe practicarse a esta hora. Es importante que nunca lo hagas en fechas de celebraciones a los muertos (La noche de Walpurguis, Halloween…), ya que la barrera es demasiado delgada en esas fechas, y corremos el riesgo de traer a personas -y no tan personas- indeseadas.
Elige con cuidado la persona con la que deseas hablar, ya que solo tendrás una oportunidad de hacerlo. A la gente del otro lado no le gusta que nos entrometamos en sus asuntos, y si te descubren es probable que te arrastren a su mundo por la fuerza.
Es importante que pienses objetivamente en la persona, más allá del cariño que le tengas. Intenta juzgar su vida, e intenta discernir si pertenece ahora al Cielo, al Infierno o al Purgatorio. Si esta persona ha ido al Infierno, es muy probable que una vez abierta la barrera cueste cerrarla sin efectos colaterales. Si pese a esto decides continuar es bajo tu propio riesgo.
Necesitarás una fotografía de la persona, sal, un espejo, una pertenencia de esa persona -en lo posible una preciada-, pétalos de rosa roja, dos velas y una pregunta cuya respuesta conozcas muy bien y que solo esta persona sabría contestar…mientras más precisa sea la respuesta a la pregunta, mejor es. Puedes agregar algún amuleto personal que te proteja.
Siéntate a oscuras en el suelo, rodeándote en un círculo hecho con sal y pétalos de rosa. Conserva un par de pétalos en tu regazo, puede que los necesites luego. Coloca las velas a cada lado del espejo, de modo tal que puedas ver tus ojos en el reflejo sin ningún problema.
Sé que esto te va a resultar muy difícil, pero es necesario que lo hagas: intenta no pensar en la pregunta, o por lo menos en su respuesta, hasta que sea el momento de enunciarla.
Toca el espejo con una mano y sostén la pertenencia  y la foto con la otra, cierra los ojos. Cuenta hasta diez y llama a esa persona por su nombre completo. Di el nombre de la persona y seguido de eso, di: “Quiero hablar contigo”. Hazlo hasta que sientas que la temperatura de la mano con la que estás tocando el espejo disminuye bruscamente. Sí, lo lograste: hay un muerto en el espejo. Ahora solo debes asegurarte de que sea realmente el que tú deseas. Quita tu mano del espejo, sonríe y saluda cordialmente –si no haces esto, verás a la persona con la apariencia que tuvo en el segundo previo a su muerte,  y la imagen no suele ser muy grata-. Ahora puedes abrir los ojos.
Frente a ti, en lugar de tu reflejo, encontrarás a la figura de tu ser querido. Controla tu emoción, aún no puedes hablarle de lo que sea. Dile que lo extrañas, pregúntale si es realmente él/ella –te dirá que si irremediablemente- y hazle algunas preguntas personales fáciles de contestar. Actúa completamente confiado, debes aparentar que crees plenamente que aquel espíritu manifestado en el espejo es tu ser querido. Cuando sientas que lo has convencido de que confías en el/ella, suelta la pregunta que tenías preparada. Si tarda en contestar, no contesta o simplemente sonríe, arroja los pétalos de rosa al cristal. Eso te dará tiempo de romper el espejo y estarás a salvo. Cubre los cristales con algo para no reflejarte en ellos y quema el espejo.  No rompas el espejo haciendo contacto con tu piel, y mucho menos te lastimes mientras lo haces: le pertenecerás para siempre si tú o tu sangre lo tocan.
Si la persona te contesta correctamente, tu experimento ha resultado. Ahora tienes veinte minutos para hablar con la persona y decirle todo lo que quieras. Solo veinte, pues no puedes arriesgarte a que alguien del otro lado note lo que estás haciendo.
Pasados los veinte minutos, le dirás a la persona que debes irte (no te preocupes por controlar el tiempo, sabrás cuándo decírselo porque comenzarás a escuchar murmullos). Extiende tu mano con su pertenencia y apóyala en el cristal del espejo. Esta se reflejará y tu ser querido tomará el reflejo. Te dará las gracias y se marchará.  Si en algún momento de tu conversación la persona mira a sus espaldas o te dice que siente que alguien se acerca, termina el ritual ahí mismo, haciendo lo que te expliqué antes.
Guarda algunos pétalos de rosas y colócalos bajo la almohada en la que duermas, como última medida cautelar. Luego, duerme tranquilo: has logrado vencer la frontera de la vida y la muerte.


+ Cómo hablar con los muertos | Creepypasta en español http://creepypastas.com/como-hablar-con-los-muertos.html#ixzz2JOSLXZDa

jueves, 26 de julio de 2012

...

Y este es el lugarcito que te doy yo, este es el lugarcito donde te voy a contar cuánto me duele que no estés más.
No puedo creerlo, Juli...tantos años de peleas, de preguntas desubicadas, de tantas pavadas con las que me hacías reir tanto, tantas noches cuando nuestros papas se juntaban a cenar y me aburria porque TE QUEDABAS DORMIDO, tantas horas de verte jugar con la play!
No creo que esto sea muy largo...porque sinceramente hoy me faltan palabras para describirte lo que siento.
Mal o bien, con peleas, con todo, vos eras mi primo del corazón! Cómo me gustaría volverte a escuchar diciendo "Sos una cortada verde, Pupi"...
Y yo no se si te lo dije alguna vez, pero siempre te quise, y siempre te voy a querer muchísimo! Se que lo sabes, en el fondo...porque se que con tooooooodas esas cosas que teniamos, es imposible que no supieras lo especial que sos para mi!
Y para sorpresa mia, no tenemos ninguna foto los dos juntos, así que no voy a poner nada...lastima mucho verte.
Te quiero mucho, primo Julian.
Hasta siempre!

miércoles, 9 de mayo de 2012

Ladran, Sancho, señal que Cabalgamos!



Si tuviera que cambiar un solo aspecto de mi persona para que  las malas lenguas dejasen de hablar, quedaría reducida a nada.
Podría cambiar mi voz…pero seguramente criticarían mi forma de hablar. Podría cambiar mi forma de hablar, pero después criticarían mi boca. Podría cambiar mi boca, pero después criticarían mi cara. Si cambio mi cara , criticarían mi cuerpo, si cambio mi cuerpo, criticarían mis acciones. Si cambio mis acciones, criticarían mis amistades. Si cambio mis amistades, criticarían que deje a mis amigas. No hay forma de contentar a ciertas personas.
Cambiaría mi ser, cambiaría mi esencia y después….¿Qué habría de mi? Una cáscara vacía, o el dibujo de una raya…igual a tantas otras.
Quien te juzga una vez, te juzgará mil veces. Y siempre encontrará algo nuevo que comentar. Será tu voz, será tu ropa, será tu forma de escribir, pensar, elegir, relacionarte…respirar.
Y qué triste es que mientras esas personas piensan que son tanto mejores que uno…uno piensa que realmente no importa si lo son.

Y al final, lo único que me importa es que: SOY INSOPORABLE, INSEGURA, CAPRICHOSA, CHARLATANA, ATOLONDRADA, TONTA, UN TANTO ENGREIDA, OPINIONADA, DESPROLIJA…Y MUCHAS COSAS MÁS…Y ME ENCANTA 

Porque todas esas cositas pesadas de mí, van acompañadas de otras que son mucho mejores, que solo podés ver si me conoces. Y hacen un combo que a cierta gente le parece bueno. Que alguien no quiera molestarse en conocerlas, no es decisión mia!

Así que hay que ser felices como somos y PUNTO.

Sinceramente, Coti

P.D: la bota aca es talle universal, al que le quede…

domingo, 15 de abril de 2012

Algo...

Leer me inspira Leer me inspira tanto que me hace escribir. Y escribí ALGO. 
No me pregunten qué, no me pregunten como, no me pregunten para que...pero la inspiración me pegó de golpe y escribí ALGO. Y así le puse..."Algo.doc". No se que será este algo, pero ahora lo comparto con ustedes, para que me ayuden a darle forma, y que este ALGO deje de ser ALGO y sea una cosa mayor, más formada!


Y Esto es mi ALGO...


"Recuerdo cada detalle de lo que voy a narrarles a continuación, como si fuera una película que he visto mil veces: la quietud de la noche, el ruido de la lluvia, la leve sensación de que algo no estaba en su lugar.
Esta noche di mil vueltas en mi cama. El sueño me envolvía, pero mi cuerpo no respondía a su llamado. Por algún motivo, sabía que debía permanecer despierta.
El reloj de pared sonaba desesperantemente. Lo que durante el día era un sonido imperceptible, en ese momento se había convertido en una desafinada orquesta de instrumentos oxidados.
Me senté en la cama, mire hacia delante. Mis ojos, acostumbrados a la oscuridad, podían distinguir perfectamente cada una de las formas que dibujaba la luz de luna al bañar el cuarto desde las cortinas. Puse mis pies en el suelo frío de madera, mi cuerpo se estremeció ante el helado contacto. Tanteando un poco con  la punta de los dedos, pude encontrar mis pantuflas. Me paré lentamente y miré por la ventana. El patio estaba inundado por un aura azul propia de la tregua de la noche, que comienza a ceder de su implacable manto oscuro dándole pasó al sol.
Registré todo el lugar con mi mirada, y sentí una presión en mi pecho seguida por un calor agobiante. Y como si una dulce voz me lo hubiera pedido, abrí la ventana.  La noche estaba tan templada que no imaginé las terribles consecuencias que ese pequeño acto tendría en mi vida.  Regresé a mi cama, y al apoyar mi cabeza contra la almohada caí profundamente dormida.
Dormí como nunca antes había dormido en mi vida. Me sentía, de alguna forma, protegida, acompañada."

Sinceramente, Coti. 

jueves, 10 de marzo de 2011

Sola Hasta Tarde

Bueno, les comenté que soy una escritora aficionada. Hoy estuve leyendo algunos blogs y me dieron muchas ganas de escribir. La inspiración vino inmediatamente, por suerte.  Es un cuento de terror corto, disfruten :)


Sola hasta tarde...

Odiaba ser la última en irse a dormir. Nunca supe por qué, pero ver mi casa en silencio, con los corredores callados y la tenue luz de luna que se filtraba por las persianas ya bajas; me era una experiencia desagradable.
El asunto era todo un tema en mi casa: cada vez que de pequeña me desvelaba, mi padre tenía que quedarse conmigo hasta que me durmiese, y no me importaba qué tenía que hacer para conseguirlo. Ya más crecida, comprendí que no debía ser tan egoísta y me dispuse a instalar un viejo televisor en mi habitación para esas noches en vela. Sin embargo,  cada vez que los sonidos de la casa se iban apagando, me apresuraba a dejar lo que fuese que estuviera haciendo y me acostaba a dormir.
Las carreras por no ser la última despierta se prolongaron hasta una noche de marzo. Ya había cumplido mis 17 años y había ingresado a la universidad hacía poco, en ese momento decidí que debía crecer. Aprovechando la proximidad de un examen parcial, me dispuse a preparar una velada de estudio agradable. Preparé café, compré algo para comer, desplegué mis libros sobre la mesa de la cocina y comencé a estudiar.  Afortunadamente esa noche todos habían decidido trasnochar, las luces de los pasillos se prendían y apagaban, mis hermanos caminaban por las habitaciones, los televisores estaban encendidos. Todo este movimiento calmo mis ansias, y agradeciendo la familia comprensiva que tenía, pude concentrarme plenamente.
Alrededor de las 3 am, el movimiento cesó un poco. Lo supuse normal, porque mis hermanos tenían escuela al día siguiente y papa trabajaba. Mamá seguía despierta, porque de la habitación contigua se escuchaban murmullos (a ella le encanta leer en voz alta, pero  esa noche seguramente mantenía la voz baja porque no quería distraerme).
A las 5, decidí terminar e irme a dormir. Mamá seguía leyendo en el cuarto contiguo, de donde continuaban saliendo murmullos. Sin abrir la puerta, pues ella es muy quisquillosa con su privacidad, le dije “hasta mañana, disfruta la lectura”.
Caminé por el pasillo, la luz se apagó tras de mi. “¡Mamá siempre se anticipa a mis movimientos!” pensé.
Cuando llegué al cuarto de mis padres, para mi sorpresa, me encontré en la puerta con madre, quien con cara de dormida se frotaba los ojos. Entre bostezos, me dijo:
-“¡Qué bueno que hayas perdido tu miedo a quedarte sola! Nos fuimos a dormir temprano ayer, a eso de las 11, para no molestarte. Estabas tan concentrada que ni nos animamos a decirte buenas noches”.

jueves, 24 de febrero de 2011

Para ir empezando...

Bueno, primer posteo..supongo que acá debería poner algo así como una introducción.
Mmm ¿Cómo empezar?, recientemente vi un videoblog de una persona que conozco, y me resultó bastante inspirador. Así que (pese a que yo no soy lo suficientemente valiente como para mostrar mi cara, o dar mis verdaderos datos) le sigo el ejemplo. Es simplemente lindo tener un lugar donde dar públicamente tu opinión sobre diversos temas, sin pagar, sin ser censurado o sin tener restricción alguna. En resumen, es un blog para postear lo que se me venga en gana :D
Claro, que al tener un tema tan poco específico y al no querer dar mis verdaderos datos...como que se complico... El mayor problema, a decir verdad, fué el título del blog. Verán que es una cosa horrible y poco inspiradora...si alguien más creativo tiene alguna idea...me lo dice ;)